Picamoles, un jugador de rugbi francés, aplaudió al arbitro de mala forma y le costó un partido sin jugar.
La historia es que a su entrenador, Saint-André, le pareció que era un mal ejemplo para su pais y, aunque se jugaba un título, le parecio mejor para su pais y para el buen comportamiento no convocar a Picamoles.
Al dia siguiente el jugador se disculpó.
Si esto pasara en todos los deportes seguro que el comportamiento de algunos jugadores y de sus padres cambiaría.

Gracias Eva creo que es un buen ejemplo a seguir
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